Soluciones creativas y colectivas a la crisis en el sector de la comunicación: el modelo SBP-CA

Celia Díaz-Rodriguez y Esther Sanz (Se Buscan Periodistas-Comunicadores Asociados (SBP-CA)

1. Introducción

Este artículo parte del contexto periodístico actual en el que, por una parte existe una grave crisis deontológica y de modelo y por otra se vislumbran una serie de alternativas que desechan el modelo tradicional basado en la competitividad y apuestan por modelos basados en la Economía Social y la Economía del Bien Común.

El modelo competitivo fue definido por Cohen (1981, p.101) como aquel que busca «ganar a toda costa», lo que implica el enfoque de ganar-perder y el hecho de que un individuo intenta conseguir sus objetivos a costa de otro al que considera su adversario.

El modelo cooperativo, sin embargo, utiliza el enfoque ganar-ganar lo que implica que todos los individuos involucrados consigan un acuerdo ventajoso a través de una negociación.

Son muchos los autores, como es el caso del profesor Mauricio Abdalla,  que ven en el modelo cooperativo la única salida a las tensiones provocadas por la exacerbada competitividad según se recoge en el artículo de Carrasco y Oteros (2005, p.15). «En un intercambio complementario (cooperativo), cuyo objetivo es que cada polo obtenga aquello que le falta a partir de lo que le sobra al otro, no existe tensión pues los dos polos convergen para un mismo objetivo».

En este marco se inscribe la iniciativa SBP-CA que se constituyó en 2012 con el objetivo de buscar soluciones a las crisis por las que atraviesa el sector, recuperando el compromiso con el derecho de la ciudadanía a disponer de una información veraz y de calidad. El compromiso de buscar la verdad y abarcar la realidad es lo que se ha perdido llevando al periodismo al descrédito, la irrelevancia, la sumisión y la precariedad laboral.

SBP-CA huye de la concepción mercantilista que ha acompañado en los últimos años al negocio de la comunicación proponiendo una alternativa basada en las relaciones y la cooperación entre los sus integrantes con la idea de crear proyectos que cumplan con los preceptos de la Economía del Bien Común.

La cooperación es la clave de este sistema y, por esa razón, se ha descartado el modelo vertical que caracteriza a otras organizaciones sustituyéndolo por una estructura horizontal. Todos sus miembros pueden ser portavoces de la filosofía de la asociación y colaborar entre ellos para poner en marcha proyectos en los que cada uno aporte lo mejor de sí mismo garantizando puestos de trabajo dignos y estables en el tiempo.

SBP-CA aspira a ser una organización con el suficiente tamaño como para poder cambiar el panorama periodístico actual. Que la voz de sus socios sea escuchada por aquellos que controlan la comunicación para que se revierta la tendencia actual en la forma de manejar la información, en el trato a los profesionales, en la explotación a la que se somete a los becarios, en la precariedad y la inestabilidad de los empleos, en las presiones políticas y económicas que afectan a los medios y que impiden ofrecer el servicio público para el que fueron concebidos.

Existen muchas asociaciones pero la particularidad de SBP-CA es que ha conseguido poner en marcha una Cooperativa de Impulso Empresarial bajo el marco jurídico de la ley de cooperativas de 2011 aprobada por el Gobierno de Andalucía, primera en el mundo de este tipo y que sirve de paraguas a sus socios para poner en marcha proyectos empresariales, y que les permite trabajar de forma intermitente con garantías, cotizando en el Régimen General de la Seguridad Social por el tiempo real trabajado.

Uno de los modelos de referencia fue SmartBE, asociación belga en la que se agrupan 55.000 artistas que han encontrado así, solución a los problemas que les planteaba la propia naturaleza de su trabajo: discontinuo y con dificultades de facturación. A través de su organización ahora pueden darse de alta sólo en aquellos momentos en los que tengan trabajo, pueden facturar a sus clientes y cobrar inmediatamente gracias al gran fondo de garantía del que disponen. Y sobre todo, su peso e influencia son tan grandes que son tenidos en cuenta a la hora de dictar leyes que les afectan. Han conseguido acabar con la morosidad de sus pagadores, pueden negociar con los proveedores de una forma más ventajosa y, en definitiva, han conseguido el control de su sector a través de una organización basada en la cooperación sin ánimo de lucro.

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Se Buscan Periodistas

En el ámbito de la comunicación quizá el primer caso en el cambio de modelo de negocio lo podemos encontrar en 1947 con la creación de la agencia internacional de fotografía Magnum Photos. Magnum fue fundada por un grupo de reporteros de guerra, entre los que se encontraban los fotoperiodistas Robert Capa y Henri Cartier-Bresson, que aportaron 400 dólares cada uno para constituirse en cooperativa. El objetivo era que los profesionales pudieran trabajar de forma independiente sin someterse al control de los medios y gracias a ello, estos reporteros nos han dejado un legado visual de todos los grandes acontecimientos del siglo XX.

Otro referente importante es la red argentina Coomunicar que agrupa a más de mil cooperativas, mutualidades y pymes vinculadas a la comunicación. Nació con la filosofía de garantizar la libertad de expresión e impulsar la innovación tecnológica, y ha conseguido que radios, periódicos, televisiones, editoriales, empresas que gestionan redes de fibra óptica e Internet hayan unificado su trabajo.

A su vez Coomunicar, desde la Economía Solidaria Argentina está vinculada a la Organización Internacional de Cooperativas de Producción Industrial, Artesanal y de Servicios, que agrupa a 45 miembros de 31 países diferentes, y de distintos sectores. Muchas de estas cooperativas son de trabajo asociado, es decir, en la que los socios son también trabajadores de la empresa, igual que ocurre con SBP-CA de Impulso Empresarial Cooperativa Andaluza.

En España existen iniciativas innovadoras que pretenden romper con los moldes establecidos. Es el caso de Infolibre, un diario creado por periodistas procedentes de Público, El País y la Radio Televisión Pública de Andalucía (RTVA), que se mantiene con las aportaciones de capital que destina la Sociedad de Amigos de Infolibre S.L., en la que figuran personas relevantes, sobre todo del mundo de la cultura, y algunas editoriales. También se mueven dentro de la filosofía de que sea el periodista el que controle la información sin presiones externas y, por eso, han renunciado a firmar acuerdos con las instituciones y grandes empresas que financian la mayoría de medios convencionales y que, por tanto, condicionan sus contenidos.

Algunas de estas iniciativas se nutren de los principios del Public Journalism que surge en Estados Unidos a finales de los ochenta del siglo pasado y que propone la implicación de los públicos en el proceso de la comunicación periodística. El profesor Álvarez Tejeiro (1999, p.241) de la Universidad Austral de Buenos Aires cree que parte de una serie de personas que «padecen en común el llamado síndrome Watergate que, como todo el mundo sabe, es el conjunto de síntomas por los que se advirtió que en el periodismo estadounidense las cosas habían empezado a cambiar después de que Bob Woodward y Carl Bernstein consiguieron derribar de su poltrona presidencial a Richard Nixon». Es principalmente un movimiento que pretende involucrar al público en la vida democrática.

Como ocurre en el caso SBP-CA, este modelo fue el resultado de un proceso de reflexión sobre las crisis del periodismo. Crisis provocada por el descrédito de la profesión, por la llegada de las nuevas tecnologías, a la que se les une una profunda crisis laboral y ética.

De los medios surgidos en torno a esta filosofía, propuesta principalmente por David Mattews,  Jay Rosen, W. Davis «Buzz» Merrit Jr. y James W. Carey, dos son los que se han conseguido mantener en activo hasta nuestros días: The Pew Center for Civic Journalism (Pew Center) y The Public Journalism Network (PJNet).

SBP-CA se aleja en parte de este modelo de Public Journalism ya que, aunque entiende que el fin de la comunicación periodística es el servicio público, cree que las personas indicadas para hacerlo son los profesionales cualificados y formados que asuman compromisos éticos y sociales. Pero huye del llamado «periodismo ciudadano» que convierte a cada persona en un periodista en potencia.

¿Quién no se considera hoy periodista? Cualquiera que envía o rebota un mensaje en el ciberespacio, manda un correo electrónico, un comentario o una información, tiene un blog o una página personal, o carga un vídeo en YouTube se reivindica periodista. Si somos todos periodistas ¿sigue teniendo sentido ser periodista en la época del ciberespacio? (Díaz Arias, 2009).

Evidentemente SBP-CA cree que sí tiene sentido ser periodista en estos tiempos, pero poniendo las cosas claras. Se mueve, por tanto, en la línea de Díaz Arias sobre la diferenciación entre periodismo cívico y periodismo ciudadano.

La tarea del periodismo cívico es crear espacios públicos en este mundo virtual  y conectarlos con el mundo real. Espacios públicos locales, regionales, nacionales y globales. En esta tarea los periodistas profesionales no son ya los únicos mediadores. Ahí están los periodistas ciudadanos, con sus carencias, pero también con la multiplicidad de puntos de vista y la potenciación de la capacidad de escrutar el entorno más próximo.  El periodismo ciudadano o, más en general, los ciudadanos como creadores y difusores de información no son una moda pasajera. Tan absurdo es pensar que estos fenómenos desaparecerán, como ignorar que el universo mediático seguirá siendo el modo preferente de conexión social para la mayoría de la población.

SBP-CA asume, como no puede ser de otra manera, el nuevo universo mediático y sus características. Los espectadores-lectores-oyentes, tienen derecho a saber de dónde proviene la información para determinar si tras ella, está un profesional de la comunicación o un  periodista ciudadano.

2. Metodología

En este artículo hemos analizado detalladamente la situación actual del sector de la comunicación tomando como referencia algunos de los informes que varias organizaciones periodísticas han publicado en los últimos años.

Por otra parte, hemos recogido la experiencia SBP-CA como un ejemplo de asociacionismo de profesionales de la comunicación en un intento de tomar de nuevo las riendas del sector. Hemos repasado sus documentos fundacionales, así como el código ético y deontológico en el que se apoyan, y hemos realizado una encuesta a sus asociados para conocer sus puntos de vista sobre el funcionamiento de esta organización.

Nos hemos centrado también en el funcionamiento de su principal herramienta, la Cooperativa de Impulso Empresarial. Para ello, hemos tomado como referente la legislación de la Junta de Andalucía en materia de Economía Social, ya que es la única región donde se ha puesto en marcha una forma cooperativa de este tipo. Asimismo, hemos consultado los estatutos de la cooperativa para conocer su funcionamiento, su reglamentación y sus normas.

Nos hemos hecho eco también, de las iniciativas que se han canalizado a través de la cooperativa y de sus progresos.

Por último se ha realizado una investigación en torno al emprendimiento en el ámbito de la Economía Social en la que se engloban las cooperativas.

3. Contexto

3.1. La crisis del periodismo

El periodismo se enfrenta a una crisis de identidad en toda regla. El panorama es desolador y, lo que es peor, lo que se atisba en el horizonte no mueve precisamente al optimismo. Es probable que esté en una encrucijada de la que tendrá que salir un nuevo modelo de acceso al conocimiento de la actualidad por parte de la sociedad. A estas alturas, atrapados en el ojo del huracán, nadie es capaz de ver cómo será ese modelo. Nobre-Correia (2006, p.1) lo presenta como una muerte anunciada.

Todo indica que el periodismo como profesión de información destinada a las masas está en vías de desaparición. Sin embargo el periodismo permanecerá como profesión especializada en la información destinada a las élites, y quizás a pequeños grupos sociales. Técnicas inmemoriales, como el rumor, volverán al servicio activo; otras técnicas, también muy antiguas, como la propaganda ganarán el terreno perdido; otras finalmente, más recientes en sus formas actuales, como la publicidad, cobrarán más importancia.

Dentro del proyecto europeo de investigación MEDIADEM los profesores Manfredi y López Cepeda (2012, p.8) analizan la situación en estos términos:

Asistimos a una tormenta perfecta: crisis económica (y de consumo), disminución del gasto en publicidad, pocos modelos de éxito empresarial, falta de definición del periodismo profesional y otras limitaciones. El actual sistema de medios de comunicación ha alimentado la crisis: hay muchos productores de contenidos y servicios de información que sólo buscan su propio beneficio. El sistema responde al modelo de monocultivo: muchas compañías de medios dependen de la publicidad institucional y de otras subvenciones. El monocultivo entraña un grave problema: el capital social se erosiona y se deteriora la calidad del periodismo. Desde el punto de vista comercial, la racionalidad estratégica desaparece (y la innovación y la apertura exterior) en beneficio del patrocinio.

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Cita de Georgina Farias

Según se recoge en los documentos fundacionales de SBP-CA, se produce un agravamiento del descrédito del periodismo por haber puesto los medios de comunicación al servicio exclusivo de las fuentes, traicionando así al lector-oyente-espectador en aras de intereses que pudieran ser legítimos, pero resultan ajenos a los fines del periodismo, cuando no atentatorios contra el derecho a la información veraz e independiente. El periodismo «de trinchera», el que mezcla sin pudor información y opinión, el que descalifica, el que confunde noticia con intereses, tiene para la profesión el mismo efecto que el lanzamiento de piedras contra el tejado propio.

En sus reflexiones, los socios fundadores de SBP-CA determinaron que las instituciones -no sólo las políticas, sino también las empresas, los sindicatos y cualquier entidad que quiera asomarse a los medios- tratan de hacer girar a su alrededor la mayor parte de la supuesta información. Ellas marcan la agenda, controlan y racionan la información e incluso tratan con diferente rasero al profesional en función del medio para el que trabaja. Entienden a los periodistas y a los medios de comunicación como meros vehículos para llegar/manipular a la ciudadanía. Considerándolos instrumentos propagandísticos inevitables, indeseables muchas veces, de los que prescindirían si pudieran. Se ha impuesto en las administraciones el principio de que dar información a la prensa es una traición a la institución, salvo cuando es una loa.

Desde la organización se acusa también a los profesionales de la comunicación de haberse vuelto acomodaticios, llegando a olvidar otras formas de ejercicio de la profesión que no sea el acudir a las ruedas de prensa, recoger declaraciones o extractar notas de prensa.

El problema no es sólo la fuerza de las instituciones, sino también la pasividad de los profesionales. Existe una rendición de los periodistas, una renuncia a tener la iniciativa.

3.2. Análisis del sector

El periodismo se encuentra inmerso en una doble crisis. Por un lado la profesión periodística es azotada por la ya archiconocida crisis económica traduciéndose en despidos masivos, baja remuneración, desempleo, horarios prolongados, contrataciones temporales, becarios perpetuos e intrusismo profesional. Según datos del «Informe Anual de la Profesión Periodística» (2013) elaborado por la Asociación de la Prensa de Madrid, dicha crisis se concreta en los más de 10.000 profesionales, específicamente 13.480, a la búsqueda de un trabajo de periodista o en los casi 6.400 que lo han perdido a lo largo de los últimos cuatro años como consecuencia de las reducciones de empleo y los cierres de diarios, televisiones, revistas y radios. El paro registrado en el colectivo de periodistas alcanzó en septiembre de 2013 las 10.560 personas, más del doble que la cifra del mismo mes de 2009 cuando se contabilizaban 4.546 personas. Según datos recogidos en el Observatorio de la Crisis de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) en el año 2012 más de 5.000 periodistas se quedaron sin empleo y 84 medios de comunicación echaron el cierre.

En la Encuesta de Población Activa (EPA, 2013) elaborada por el Instituto Nacional de Estadística se observa que el número total de titulados en periodismo e información asciende a las 182.700 personas, siendo la tasa de actividad del 83,93%. Con lo cual, unas 153.340 personas se encuentran trabajando o buscando empleo. La tasa de empleo es del 65,18% y la tasa del paro ronda el 22,34%, es decir, alrededor de 41.000 profesionales del periodismo y la información se encuentran en paro.

«El Libro Blanco de la Prensa Diaria» que elabora la Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE, 2014) en su estudio sobre los medios de prensa escrita destaca que el contexto actual de la prensa en España se encuentra marcado por tres factores: 1. Una disminución del número de cabeceras; 2. Una fuerte bajada del volumen de su difusión y de la inversión publicitaria y 3. Un cambio de hábito de lectura en el lector tradicional de prensa en papel, que migra cada vez más hacia los soportes online y los distribuidores y agregadores de noticias.

El último informe de la Asociación de la Prensa de Madrid (2013) resalta que entre 2008 y 2013 se destruyeron un total de 9.471 puestos de trabajo en la industria de medios de comunicación y 284 medios desaparecieron. Hay que tener en cuenta varios aspectos en lo que concierne a la cifra de empleos destruidos. Por una parte, tal y como dice el informe, se trata de una cifra de mínimos, ya que en ella se recogen sólo los datos de aquellos recortes, EREs y cierres que han trascendido a la opinión pública que, sin duda, no son todos los que se producen y además no están sumados los 1.680 trabajadores que integraban el ente público de RTVV. Por otra parte, la cifra de 9.471 puestos de trabajo destruidos se refiere a todo tipo de puestos de trabajo y no exclusivamente de periodistas ya que dicho informe considera una desagregación que resulta imposible de realizar.

Más de tres cuartas partes de los periodistas encuestados en dicho informe trabajan en empresas en las que se han desarrollado expedientes de regulación o reducciones de empleo y en las que se han rebajado los salarios. Para más de dos tercios de los periodistas  el resto de las condiciones laborales han empeorado (horarios, ventajas sociales, traslado de sedes, etc). Como consecuencia de este entorno problemático que viven los periodistas, es de esperar que el 90% de ellos considere que la crisis ha afectado de lleno a su trabajo. Los periodistas encuestados, con porcentajes de respuesta por encima del 60%, consideran que los mayores cambios son: realizar más funciones que antes, disponer de menos medios económicos para desarrollar el trabajo y la sensación de inestabilidad e inseguridad. Por otra parte, un 49% de los periodistas considera tener menos tiempo para realizar correctamente su trabajo. Y, finalmente, un 29% comenta sentirse con menos libertad como profesional.

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Carné de SBP-CA

En este contexto de precariedad, como es lógico, se pone en peligro el rigor informativo, ya que se ofrece un producto que no cumple con los procedimientos profesionales adecuados y, en algunos casos, se viola el derecho constitucional que tiene la sociedad a recibir una información veraz. En muchas ocasiones, esta precariedad conlleva un periodismo pobre y trivial, que no atiende a la investigación de los hechos sino que se queda sólo en la información de agencias y gabinetes de prensa de instituciones públicas o privadas, convirtiéndolo en un periodismo de declaraciones, sin análisis ni contexto. La situación de precariedad de los periodistas lleva aparejada una falta de credibilidad, la segunda crisis que atraviesa la profesión.

Según muestra el informe de la APM (2013) el aumento del paro y la precariedad laboral se sitúan, por segundo año consecutivo, como el principal problema de la profesión periodística, seguido de una mala retribución del trabajo. Como consecuencia de estos problemas, nos encontramos con lo que los periodistas encuestados posicionan en quinto lugar: carga de trabajo y falta de tiempo para elaborar información y esto por lo tanto, repercute en la calidad informativa que reciben los ciudadanos.

Según el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), del mes de febrero del 2013, el periodismo es la segunda profesión peor valorada por los españoles con una nota del 59,09 sobre 100.

El Grupo de Investigación Passet, perteneciente a la Universidad Carlos III, en su investigación «El periodista en la encrucijada» achaca la pérdida de credibilidad a causas como una excesiva politización, el abuso de la simplificación, la espectacularidad y la mercantilización de la información y la sitúan como centro de la crisis de los medios de comunicación y la del periodismo como profesión.

La mayor parte de los directivos de prensa diaria en España (86,5%) afirmó recibir presiones externas en la elaboración de la agenda de su medio, según una encuesta promovida por la Cátedra UNESCO de Comunicación de la Universidad de Málaga, en colaboración con la sección española de la Asociación de Periodistas Europeos, que daba continuidad a tres encuestas anteriores, realizadas en los años 1995, 1999 y 2004. El porcentaje de 2008 es similar al de 1995, dentro de una secuencia que describe como práctica habitual la presión de los anunciantes sobre los contenidos del medio.

Según se refleja en dicha encuesta el «entramado institucional» se proyecta en 2008 como la primera influencia externa en la construcción de la agenda del medio, desplazando al lector, que figuraba, en las tres encuestas anteriores, a la cabeza de la influencia en la definición de los contenidos. También crece la posición del entramado político, centrado en la actividad de los partidos, en un año en el que se habían celebrado elecciones generales. Por el contrario, desciende la presión recibida procedente de la propiedad del medio y de los anunciantes (a pesar de que en la anterior gráfica se veía la presión ejercida por su parte sobre los directivos de medios), al tiempo que aumenta el de las entidades financieras.

Según el informe del Grupo de Investigación Passet, el 70% de los responsables de los contenidos en medios digitales encuestados asocia la falta de credibilidad a la creciente politización mediática, mientras que el 50% lo atribuye a la injerencia de anunciantes y grupos de presión en la línea editorial y el 48,30% a la menor calidad y cantidad de recursos redaccionales. La pérdida paulatina de control del periodista sobre el contenido informativo que emiten los medios (41,70%), la búsqueda de la espectacularidad en los contenidos (38,30%) y el volumen de información que remiten a las redacciones las agendas externas (16,70%) son otros factores que asocian los profesionales a la falta de credibilidad de los medios.

Es una realidad que los ciudadanos siguen exigiendo credibilidad a la hora de elegir un medio para informarse y prueba de ello es el reflejo en el informe de la AEDE (2014) que detalla los atributos más relevantes de cara a elegir un medio para informarse sobre la actualidad, apareciendo como el primero «la objetividad» (que sea neutral/imparcial) con un 25,1% de menciones y la «veracidad/sinceridad/noticias reales» con un 22,4% de respuestas. Les sigue «la claridad/que se explique bien» con un 14,9%.

Adicionalmente a estos datos, dicho informe expone una serie de valores concretos en el que se solicita  a los entrevistados que indiquen el nivel de importancia de cada uno de ellos en una escala de 5 niveles y el primer aspecto que aparece es «que sea creíble» con un 88% de personas que consideran que es un aspecto muy importante.

Pese a los citados datos tan negativos sobre la profesión, el número de alumnos matriculados en periodismo, sigue en aumento mientras que, como hemos podido comprobar, la destrucción de puestos de trabajo en la industria de los medios no cesa. Al mismo tiempo que el sector empresarial cierra periódicos o reduce sus plantillas el sistema educativo sigue lanzando año tras año nuevos titulados. El Informe Anual de la Profesión Periodística (2013) refleja que en el curso académico 2012-2013, el número de matriculados en Periodismo ha sido de 21.204 alumnos, un 4,6% más que el año anterior.

3.3. La Economía Social y el autoempleo para combatir las crisis

En una situación como la actual, la Economía Social predica que la mejor receta para enfrentar la crisis es «más democracia», porque en momentos en que los ciudadanos demandan más del Estado, la participación de la población y la transparencia adquieren especial relevancia.

Chaves y Monzón (2005, p.20) definen de la siguiente forma el concepto de Economía Social.

Conjunto de empresas privadas organizadas formalmente, con autonomía de decisión y libertad de adhesión, creadas para satisfacer las necesidades de sus socios a través del mercado, produciendo bienes y servicios, asegurando o financiando y en las que la eventual distribución entre los socios de beneficios o excedentes así como la toma de decisiones, no están ligados directamente con el capital o cotizaciones aportadas por cada socio, correspondiendo un voto a cada uno de ellos. La Economía Social también agrupa a aquellas entidades privadas organizadas formalmente con autonomía de decisión y libertad de adhesión que producen servicios de no mercado a favor de las familias, cuyos excedentes, si los hubiera, no pueden ser apropiados por los agentes económicos que las crean, controlan o financian.»

Democracia, participación y transparencia son valores propios de la Economía Social que, a través de la elaboración y comercialización de un buen número de servicios, productos y empleos, contribuyen a la construcción del modelo social y de su estado de bienestar. Y no solamente a su construcción, sino también a la preservación y fortalecimiento de dicho modelo, al regular la producción y la oferta de numerosos servicios de interés general. Contribuye así, a la sostenibilidad del entorno presente y futuro.

Por tanto, podemos afirmar que las empresas y las organizaciones de la Economía Social contribuyen a reforzar el espíritu empresarial, facilitan un mejor funcionamiento democrático del mundo de la empresa, incorporan la responsabilidad social, favorecen el desarrollo local y promueven la integración social activa de los grupos vulnerables.

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Asamblea SBP-CA 2014

Es en ese proceso de integración donde adquiere la Economía Social un papel relevante, ya que a la innovación tecnológica añade la innovación social, manteniendo y mejorando en gran medida la situación social de los colectivos más castigados por la crisis. En este caso, la intersección de estos dos aspectos supone la aparición de nuevos productos y servicios cada vez más elaborados e innovadores. Y lo que es más importante, son ideados sin partir de cero. Por tanto, la Economía Social puede innovar rentabilizando el conocimiento que ya tiene gracias a la combinación de lo mejor de estos dos aspectos de naturaleza distinta. Esto es lo que se llama hibridación, proceso que últimamente se ha convertido en el paradigma de la innovación.

Este fenómeno no le resulta extraño a la Economía Social, ya que en su origen ha sabido combinar los dos grandes objetivos (aparentemente antagónicos) de cualquier empresa, el económico y el social, planteándolo no como un inconveniente, sino como una ventaja competitiva que todo el mundo, hoy en día,  reconoce.

Asimismo, su modelo de gestionar la empresa, basado en la cooperación, le permite más fácilmente generar plataformas, condiciones, circunstancias, en resumen, redes que facilitan a distintos conocimientos encontrarse para mezclarse, no sólo para conocerse, sino para investigar las posibilidades de hibridar lo que saben (generando nuevos productos y servicios más innovadores).

En España hay 29.079 empresas de Economía Social, 16.502 Cooperativas y 12.577 Sociedades Laborales. Por comunidades Andalucía se sitúa en primer lugar con 6.996, lo que supone un 24,06% del total. Le sigue Cataluña (11,15%) y la Comunidad Valenciana (9,22%). Estas tres comunidades concentran el 44,43 % del total de la Economía Social en España.

En Andalucía, de las 6.996 empresas de Economía Social, 3.970 son Cooperativas y 3.026 Sociedades Laborales. El Sector Servicios es el más representativo en Andalucía según el número de empresas (60%), seguido de la Industria (20%), la Agricultura con el 12% y la Construcción (8%). Las empresas de Economía Social andaluzas emplean a 72.983 trabajadores, 59.720 en Cooperativas y 13.263 en Sociedades

El número de empleos registrados por la Economía Social Española, a 31 de marzo de 2014, asciende a 348.177. Se contabilizan 3.110.750 afiliados por cuenta propia en la Seguridad Social, de ellos 3.062.474 pertenecen al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA).

Los nuevos retos que presenta el futuro requieren de una respuesta comprometida y efectiva de la Economía Social. En este sentido, Andalucía se ha situado a la cabeza con la Ley 14/2011 de 23 de Diciembre de Sociedades Cooperativas Andaluzas, que está pendiente de reglamento, ofreciendo alternativas a nuevas situaciones. En este intento se han creado nuevas formas de cooperación empresarial entre las que se encuentran las cooperativas de impulso empresarial, que es el modelo adoptado por SBP-CA.

4. SBP-CA: Caso de estudio

4.1. Orígenes y funcionamiento

Alertados por la deriva de la profesión, el 20 de abril de 2012 se celebró en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla el primer encuentro «Se buscan periodistas», promovido por la nueva Junta directiva de la Asociación de la Prensa de Sevilla, que ya en su programa recogía su especial preocupación por la crisis de los medios de comunicación y el proceso de precarización de la profesión periodística.

Esta primera reunión de «Se buscan periodistas» se promueve con el objetivo, nunca mejor dicho, de buscar periodistas interesados en crear medios de comunicación propios y con una idea clara: «no estamos dispuestos a quedarnos quietos ante la situación trágica que vive nuestra profesión». En el manifiesto con el que se promociona el encuentro, se insiste en que se buscan periodistas «que estén hartos de quejarse de lo mal que está la profesión» y que quieran «hacer medios de comunicación en los que el timón de los contenidos esté en manos de periodistas y fotoperiodistas, no de gerentes, no de consejeros delegados, no de directores comerciales», reivindicando un «trabajo estrictamente profesional, independiente y crítico, basado en recuperar el periodismo-periodismo al servicio de la sociedad, que respete el derecho a la intimidad, que huya de periodismo espectáculo». En la convocatoria ya se alude a que los proyectos serían creados y gestionados en régimen de cooperativa o de sociedad anónima laboral.

Ocho meses después, el 15 de diciembre de 2012, se celebró en la Escuela de Economía Social de Osuna, la asamblea constituyente de la asociación Se Buscan Periodistas- Comunicadores Asociados, que fue reconocida legalmente, con su inscripción en el Registro Nacional de Asociaciones, el 21 de marzo de 2013. Una vez plenamente legalizada la asociación, la asamblea constituyente de la Cooperativa se celebró el 11 de abril de 2013, aunque los obstáculos burocráticos y administrativos no le permitieron estar operativa hasta septiembre de 2013. A fecha de junio de 2014, más de noventa socios desarrollan su actividad profesional a través de la cooperativa, como alternativa más flexible y ajustada a sus necesidades de cotización a la Seguridad Social que el rígido y costoso sistema del régimen de trabajadores autónomos o la alternativa irregular de facturar a través de terceros o directamente «en negro». Además, la cooperativa ha canalizado diversos proyectos que se encuentran en distintas fases de tutelaje por parte de técnicos de Andalucía Emprende a través de sus Centros de Apoyo al Desarrollo Empresarial (CADE).

Por lo que se refiere a la asociación Se Buscan Periodistas – Comunicadores Asociados, una vez encauzada la infraestructura organizativa, su función más importante ha sido, y sigue siendo, el trabajo de difusión, que, en los primeros meses, fue especialmente intenso, tanto en diversas ciudades de Andalucía como en otros puntos de España (Madrid, Barcelona, Valencia, Salamanca y León, entre otros), en los que se celebraron actos específicos de presentación de la asociación y de la cooperativa, con el objetivo inmediato de la captación de socios que contribuyera a consolidar el sistema. Participó asimismo en jornadas, cursos de veranos y congresos, sin olvidar la presencia en las redes sociales, con la organización de un hangout mensual que suele registrar seguimientos importantes y cuya grabación se sube de inmediato a la página web corporativa.

SBP-CA se rige por un modelo asambleario en el que todos sus miembros tienen voz y voto, ya sea presencialmente o a través de conexión por Internet. Estas reuniones se realizan de forma periódica pero además, aprovechando las ventajas de las redes sociales, se ha creado varios mecanismos que permiten a los asociados estar en contacto permanente entre ellos y también con la Ejecutiva de la asociación. Esto propicia continuas propuestas y preguntas que pueden ser atendidas con celeridad.

Después de ajustes continuos provocados por la inexperiencia de los miembros y también por lo novedoso de un sistema que indica qué procesos funcionan y cuáles no, se ha optado por un modelo de organización horizontal en el que todos los miembros de la estructura pueden actuar sin tener que reportar directamente al secretario general de la asociación.

Así se ha creado una serie de áreas que se ocupan de aspectos concretos: Organización, Difusión, Proyectos, Relaciones Institucionales, Denuncia, Formación; de los que, a su vez, dependen otros grupos de trabajo, abiertos a todos los asociados, y en los que se debate sobre temas más concretos y puntuales que surgen en el proceso. Cada área tiene un coordinador que forma parte de la Ejecutiva, y que aglutina toda la información proporcionada por los grupos integrados en ella.

Los documentos de debate o reflexión se comparten a través de Internet con el fin de que se realice un estudio previo a las reuniones periódicas de la Ejecutiva, en los cuales son sometidos a votación.

La experiencia lleva a determinar que el sistema SBP-CA es algo vivo y cambiante, que se tiene que ajustar a medida que va creciendo para no perder su carácter asambleario en el que cada socio puede expresar con libertad sus reflexiones, sus planteamientos, sus dudas o sus aportaciones.

Cumpliendo los acuerdos de las primeras asambleas, toda esta estructura se mueve dentro de un código deontológico asumido por todo el sistema y recogido como la base de su modelo de periodismo.

4.2. Modelo de periodismo

El modelo de periodismo en el que se asienta el sistema SBP-CA parte de profundas reflexiones realizadas en el seno de las asambleas que propiciaron su nacimiento. En aquel momento se determinó que la asociación, a través de sus actividades y las de sus asociados, lucharía por un periodismo independiente, honesto, creíble, ecuánime, de calidad, socialmente comprometido y profesional. Un periodismo que aspirase a ser de nuevo la herramienta fundamental para comprender la realidad.

Los fundadores del sistema SBP-CA concluyeron que lo que realmente define a los periodistas es la ambición de abarcar la verdad para trasladarla honestamente al lector, oyente o espectador. La verdad es inabarcable, pero no su aspiración.

Entre sus referencias figura el código ético de la UNESCO (1983) en el que se señala que «La tarea primordial del periodista es servir a la población en su derecho a la información veraz».

Periodismo para la población y con la población. Periodismo socialmente comprometido que dé sentido a otro de los puntos del código ético de la UNESCO: «La información se comprende como un bien social y no como un simple producto. El periodista comparte la responsabilidad de la información transmitida. El periodista es, por tanto, responsable no sólo frente a los que dominan los medios de comunicación, sino frente al gran público, tomando en cuenta la diversidad de los intereses sociales».

Tras estas reflexiones iniciales se determinó que el lema «sin periodistas no hay periodismo y sin periodismo no hay democracia» enmarcaba perfectamente la ambición profesional de los integrantes de SBP-CA.

El modelo nació con la clara vocación de abandonar actitudes pasivas y autodestructivas y enumerar problemas con la idea de encontrar soluciones. Así se llegó a la conclusión de que la salida del periodismo y, por ende, de la democracia, no puede ser otra que un pacto para soltar amarras de las servidumbres y acercarse a los ciudadanos críticos con el actual estado de cosas, consiguiendo así que los referentes sean las otras asociaciones ciudadanas, los colegios profesionales, las sociedades científicas, etc. La sociedad como fuente y como destinataria de la información.

Sobre estas bases se asienta el modelo de periodismo en el que se basa el sistema SBP-CA, que promueve el espíritu crítico y anima a llevar a cabo un debate en el seno de la profesión para asumir los errores de complacencia y pasividad y volver a ver por los ojos de un público que, según recoge el art. 20 de la Constitución Española, tiene derecho a una información veraz, a la separación clara entre la opinión y las noticias, el respeto de los derechos y el compromiso con la libertad y la igualdad, así como a criticar aquellas situaciones incompatibles con la dignidad del ser humano.

El modelo de periodismo de SBP-CA busca la promoción de medios de comunicación comprometidos con la esencia de la profesión.

Medios transparentes: Una de las grandes críticas que el público vierte sobre los medios tradicionales es su escasa transparencia y, como añadido, sus dudosas vías de financiación, circunstancia que conectaría con las sospechas de que los posicionamientos ideológicos o económicos no son fruto de la casualidad sino de intereses ocultos. Los medios deberán no sólo difundir la identidad de quien les respalda (incidir en que el modelo de cooperativas está más libre de ataduras) sino también fomentar la participación externa a través de los canales que se consideren oportunos.

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SBP-CA en España

En ese sentido, la ciudadanía tiene derecho a conocer quiénes son las personas y entidades que invierten o se publicitan en los medios de comunicación promovidos por SBP-CA. Los medios reflejarán claramente el accionariado que los sustente y el conjunto de entidades que se publicite en ellos. Sólo así la credibilidad será sólida.

Serán medios para diseccionar la realidad. El público reclama medios que interpreten la actualidad, que la decodifiquen a la mayor velocidad posible y a través de un lenguaje accesible, haciendo hincapié en aquello que afecta de manera especial a su vida cotidiana.

Medios comprometidos: Con el progreso. Con el respeto escrupuloso a los derechos humanos. Con la defensa de la igualdad (racial, sexual, religiosa, etc).Con la lucha constante por la preservación del medio ambiente. Con la erradicación de todo tipo de discriminación. Con la apuesta por una sociedad plural, democrática y participativa.

Para SBP-CA, estos principios, lejos de quedar relegados a una mera declaración de intenciones, deben convertirse en columna vertebral de los medios, en su seña de identidad.

El código deontológico de SBP-CA es hoy una realidad en el seno de la organización. Sus asociados tienen que asumirlo y firmarlo al entrar a formar parte del sistema, e incluso pueden ser expulsados del sistema si lo incumplen, tal y como está recogido en los estatutos de la asociación.

4.3. Sus asociados

SBP-CA cuenta a fecha de junio de 2014 con 205 asociados de los cuales 110 son hombres y 95 mujeres. Hay 11 socios inscritos en la franja de edad de entre 19 y 25 años; 34 de entre 26 y 31 años; 70 de entre 32 y 40 años; 47 de la franja de edad comprendida entre 40 y 50 años; y 43 socios mayores de 50 años. Este análisis nos lleva a concluir que la gran mayoría de los asociados de SBP-CA son personas que se encuentran en su etapa más intensa de actividad laboral, jóvenes con una gran experiencia ya a sus espaldas y con perspectivas de desarrollar una larga carrera profesional.

De los asociados, la mayoría reside en Andalucía y, sobre todo, en Sevilla, lugar de nacimiento de la organización. En Sevilla hay 102 socios, en Cádiz 21, en Málaga 6, en Granada 4, en Córdoba 3 y en Almería 2. Todavía no hay presencia en la provincia de Jaén.

Fuera de Andalucía destacan tres zonas geográficas principales en las que la asociación comienza a tener presencia, y donde existen personas activas que están promoviendo reuniones y actividades con el fin de dar a conocer SBP-CA al mayor número de profesionales. Es el caso de Madrid, donde hay 15 asociados, Cataluña con 16 asociados, concentrados en su mayoría en Barcelona, y Castilla y León con 19, destacando Salamanca con 14 asociados.  En Castilla- La Mancha se localizan 4 asociados, otros 4 en Galicia, 5 en Valencia 5 y 1 en las comunidades de Murcia, Extremadura y Aragón.

En cuanto al nivel académico, una mayoría compuesta por 165 asociados tiene estudios superiores universitarios y de postgrado. Del resto, 17 poseen formación secundaria o preuniversitaria, 16 estudios superiores no universitarios y tan solo 7 cuentan únicamente con diferentes cursos de formación. Los datos ponen de manifiesto que, en su conjunto, los asociados de SBP-CA poseen una gran formación e intensa experiencia profesional, lo que les convierte en profesionales cualificados y perfectamente capacitados para realizar las reflexiones y transformaciones que defiende el colectivo.

A pesar de este alto nivel formativo, su situación laboral es precaria, tal y como confirma que 126 de sus asociados se encuentran en situación de desempleo y sólo 63 permanecen en activo. El resto está formado por estudiantes y jubilados.

En cuanto a las profesiones que tienen cabida dentro de la organización, SBP-CA está compuesta en su mayoría por periodistas, un total de 167, aunque se realiza un esfuerzo por incluir a todos los profesionales que trabajan en el sector de la comunicación. A fecha de junio de 2014 se han dado de alta 14 fotógrafos y fotoperiodistas, 6 diseñadores gráficos y 13 técnicos audiovisuales.

4.4. SBP-CA de Impulso empresarial: una cooperativa de comunicadores

Anclada en la asociación SBP-CA y amparándose en la filosofía de la Economía Social, el 10 de abril de 2013 se convertía en realidad la que, hasta el momento, es la principal herramienta puesta en marcha por la organización: SBP-CA de Impulso Empresarial Sociedad Cooperativa Andaluza (SBP-CA Coop.)

Un nuevo modelo de forma cooperativa único en el mundo, que fue posible gracias a la Ley 14/2011 de 23 de diciembre de Sociedades Cooperativas Andaluzas. Una oportunidad para crear una organización que permitiera impulsar y tutelar los proyectos de sus asociados o simplemente desarrollar su actividad profesional con las garantías que ofrece una empresa propia, pero que todavía presenta ciertos problemas, ya que no ha sido aprobado aún (julio de 2014) un reglamento que la regule.

SBP-CA Coop. es una empresa de profesionales de la comunicación especialmente útil para aquellos que realizan un trabajo discontinuo que no les permite darse de alta como autónomos, como es el caso de un alto número de fotógrafos despedidos por los medios y que se han visto obligados a trabajar como freelance, o de quienes ejercen como docentes ocasionales y no cuentan con ingresos fijos.

La cooperativa se encarga de facturar y gestionar el cobro de sus servicios profesionales a los clientes dando de alta a sus socios en el régimen general de la Seguridad Social durante el tiempo real en el que se desarrolle la actividad. Además, la realización de trabajos a través de la cooperativa es compatible con el cobro del paro.

Los socios de la cooperativa deben presentar sus presupuestos en papel corporativo con CIF y dirección fiscal de la empresa, pero pudiendo nominalizar y personalizar la factura. Una vez que el cliente acepta el presupuesto, se concretan detalles tales como el tiempo de ejecución de la actividad, el compromiso de pago y el alta en la Seguridad Social. De todos los trámites se encarga el aliado de gestión que trabaja con la cooperativa, lo cual evita al profesional perder tiempo y esfuerzo en tareas administrativas que normalmente desconoce.

El socio sólo tiene que preocuparse de hacer su trabajo. La empresa de gestión emite la factura a nombre de la cooperativa y se encarga de cobrarla, emitiendo una nómina al trabajador en la que figuran unas ajustadas retenciones de IRPF y Seguridad Social, y detrayendo un pequeño porcentaje necesario para el mantenimiento de la cooperativa y para el pago de dicha gestión.

Pero el sistema SBP-CA ofrece además la posibilidad de servir de paraguas para todos aquellos proyectos que sus socios deciden poner en marcha. A partir de una idea, un profesional puede acceder al asesoramiento necesario para realizar un plan de negocio que confirme la viabilidad del proyecto. Si es así, puede poner en marcha su iniciativa bajo el amparo de la Cooperativa de Impulso Empresarial sin tener que constituir una empresa con los trámites administrativos y los gastos que ello supone. La decisión de independizarse la puede tomar el profesional en cualquier momento, cuando haya comprobado que su negocio es rentable y que tiene un futuro garantizado.

A fecha de junio de 2014, SBP-CA Coop. cuenta con 93 socios. Al igual que ocurre con la asociación, la mayoría, un 62%, reside en Andalucía. En Cataluña se registra casi un tercio del total de socios, estando repartidos el resto por las comunidades de Madrid, Castilla- La Mancha, Castilla y León, Valencia y Galicia.

La facturación anual está en torno a 40.000 euros, pero curiosamente la mayor parte corresponde a trabajos realizados en Cataluña y no en Andalucía, a pesar de ser la región donde se localiza el mayor número de socios. Cataluña factura algo más del 49% del total, seguida de cerca por la comunidad andaluza, que factura algo más del 40%.

Desglosado por operaciones, Cataluña registra más del 55% de todas las contabilizadas en el seno de la cooperativa, y Andalucía sobrepasa levemente el 30%, dejando al resto de las comunidades unos porcentajes muy reducidos.

La gran mayoría de la facturación que se realiza dentro de la cooperativa pertenece a operaciones realizadas por profesionales que tienen trabajos discontinuos y que presentan sus presupuestos y emiten sus facturas a través de ésta.

A pesar de que las cifras todavía son discretas y de que se necesita un crecimiento que permita el mantenimiento de la estructura, la curva de facturación es ascendente. En septiembre de 2013 se emitieron facturas por valor de 2.000 euros, y ocho meses después, en abril de 2014, la facturación asciende a 7.000 euros mensuales.

Las perspectivas son halagüeñas teniendo en cuenta que ya hay varios proyectos que se están gestando dentro de la organización, y que se espera que puedan estar operativos en pocos meses. A fecha de junio de 2014 hay un total de siete proyectos que están siendo tutelados por la Fundación Andalucía Emprende, y cuatro más están en fase de desarrollo.

De éstos últimos, uno de ellos es ya una realidad gracias al impulso de una socia junto a otros colaboradores ajenos al sistema SBP-CA. Los tres restantes se enclavan en un modelo de intercooperación junto con otras empresas pertenecientes a la Economía social.

4.5. Sondeo entre los asociados de SBP-CA

Se ha pedido a los asociados de SBP-CA que contesten a una serie de preguntas para conocer qué les llevó a formar parte de esta organización, de qué manera usan sus servicios y si estos les parecen suficientes y útiles.

El modelo de cuestionario elegido es del tipo de respuesta cerrada, para así poder cuantificar las respuestas de una manera más precisa. En total se ha obtenido una muestra de 54 personas que han contestado a las cuestiones planteadas.

De las 54 personas que han participado en este sondeo, el 50% eran desempleados. Sin embargo, sólo un 4% afirma haberse asociado a SBP-CA para conseguir un trabajo, lo que reafirma el conocimiento que tienen de una organización que pretende ser un foro de discusión y colaboración entre los asociados, y no una agencia de colocación. En este sentido, un 89% asegura que su intención es buscar soluciones a la precariedad del sector, y un 100% cree que organizaciones de este tipo pueden cambiar las cosas.

Al observar las cifras anteriores, sorprende comprobar que, del total de encuestados, tan solo el 24% reconoce que trabaja activamente en la organización. Y un 13% afirma no tener intención de hacerlo, la gran mayoría porque asegura no tener tiempo para dedicarlo a estos menesteres; se podría deducir que este porcentaje prefiere invertir esfuerzos en actividades que les propicien otro tipo de lucro.

Preguntados por su participación en algunas de las iniciativas puestas en marcha por la asociación, un 65% afirma haber seguido en directo alguno de los debates sobre Comunicación que se han retransmitido vía hangout.

Por otra parte, se ha realizado una serie de preguntas para conocer la valoración de los asociados acerca del sector de la comunicación. Un 65% considera que, según el actual estado de cosas, la mejor solución es el autoempleo y, por esa razón, un 87% ha pensado trabajar por cuenta propia y un 57% se ha planteado abandonar el sector por otro menos desfavorecido.

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Profesionales de SBP-CA

Un 63% cree que la sociedad está preparada para asumir el modelo de comunicación ético y profesional que propone SBP-CA. Pero un 54% piensa que son los propios comunicadores quienes no están dispuestos a renunciar al modelo mercantilista por el que se rigen en la actualidad las empresas de comunicación.

En lo que se refiere a la Cooperativa de Impulso empresarial de SBP-CA, pertenece a ella un 72% de los encuestados. Un 30% ha entrado a formar parte de ella con la idea de poner en marcha una iniciativa propia, pero la mayoría lo hizo para tener la posibilidad de facturar trabajos discontinuos a través de la misma.

Las personas que han contestado a la encuesta en una amplísima mayoría (96%) creen que el cooperativismo puede ser la mejor solución para los profesionales de la comunicación, aunque un 78% opina que esta es una profesión en la que no existe demasiado corporativismo.

5. Retos de SBP-CA y futuras preguntas de investigación

SBP-CA resulta un interesante caso de estudio que permitirá explorar la cristalización de los discursos de solidaridad, cooperación y responsabilidad pública en el ámbito empresarial. En concreto, debemos estar atentos a cuestiones como las siguientes:

  • La cristalización de este tipo de iniciativas empresariales que se apoyan en modelos horizontales. Debemos analizar si su funcionamiento asambleario resulta operativo con el paso del tiempo y cuando su número de socios sea muy superior al actual.
  • Habrá que contrastar si el modelo deontológico propuesto no se ve superado por la necesidad de financiación de los proyectos a través de la publicidad o por la presión de las fuentes.
  • Será necesario comprobar si la propuesta SBP-CA crece y se hace lo suficientemente sólida como para conseguir la influencia que pretende y, con ello, garantizar una mayor calidad democrática a través de una comunicación eficaz y comprometida.
  • Otro reto es asegurarse de que los mecanismos diseñados por SBP-CA son suficientes y adecuados como para garantizar que todos sus socios, así como los proyectos que se pongan en marcha a través de la cooperativa, cumplen el código deontológico con el que se han comprometido.

Referencias bibliográficas

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Díaz Arias, R. (2009). Periodismo Cívico vs Periodismo Ciudadano. Observatorio de Medios de Comunicación y Sociedad, nº 1, pp. 9-15. Disponible en: http://www.1mayo.ccoo.es

Díaz Nosty, B. (2011). El libro negro del periodismo en España. Catedra UNESCO de Comunicación-Universidad de Málaga. Asociación de la Prensa de Madrid.

Diezhnadino, P. (coord.), Aguado, G., Carrera, P. Fernández Beaumont, J., Martín Bernal, O. y Muro, I. (2012). El periodista en la encrucijada. Colección Fundación Telefónica y editorial Ariel, S.A.

Manfredi, J.L., López Cepeda, A. (2012). Recomendaciones para el diseño de políticas públicas que promocionen los medios libres e independientes en España. Universidad de Castilla-La Mancha.

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Otros documentos

Andalucía. CEPES (2014). Informes estadísticos de la Economía Social andaluza.

Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Principios internacionales de ética profesional en el periodismo. París 1983. Obtenido el 5 de Junio de 2014, de http://www.catedras.fsoc.uba.ar/loreti/dossier_legislativo/codigo_etica_unesco.htm

Constitución Española (1978).

Informe Anual de la Profesión Periodística de la Asociación de la Prensa de Madrid (2013)

Público.es. (2013). 2012 acabó con 5.000 periodistas menos y 89 medios cerrados. [versión electronica]. http://www.publico.es/472669/2012-acabo-con-5-000-periodistas-menos-y-89-medios-cerrados

Encuesta de Población Activa (EPA, 2013)

El Libro Blanco de la Prensa Diaria (2014). Asociación de Editores de Diarios Españoles.

Barómetro de febrero (2013). Centro de Investigaciones Sociológicas

SBP-CA. Modelo de periodismo y Estatutos (2012). http://sebuscanperiodistas.com/

Cooperativa Smart. http://www.smart-ib.org/

Asociación Coomunicar. http://www.cicopa.coop/Nace-COOMUNICAR-red-que-unifica.html

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